Hoy vamos a cocinar una receta de muslos de pato confitados al horno. Para ello, es necesario saber que este plato se puede acompañar de muchas formas distintas. Es un plato tan polivalente como fácil de preparar.

Primero de todo debemos asegurarnos que nuestro muslo de pato confitado sea de calidad, pues de ello dependerá que consigamos un sabroso plato gourmet. Y es que la receta que vamos a preparar hoy tiene como ingrediente principal el muslo de pato que viene recubierto con su propia grasa. Es por ello que, esta misma grasa con la que se confita el muslo, va a ser la que le dé ese toque Premium al plato.

Ingredientes para preparar el confit de pato

– Muslos de pato confitados.

– Patatas (tantas como muslos tengamos).

– 3 – 4 dientes de ajo.

– Tomillo.

– Romero.

– Sal y Pimienta.

Preparación, cómo hacer confit de pato al horno

Primero de todo empezaremos preparando la guarnición para el confit. Cogeremos las patatas y las pelaremos. Seguidamente, procederemos a cortarlas en rodajas finas hasta que las tengamos todas preparadas.

A continuación, abriremos el confit de pato en lata. Tal y como hemos comentado anteriormente los muslos estarán recubiertos de grasa. Retiraremos el exceso de grasa y la reservaremos para cocinar después.

Si la grasa de pato está muy sólida podemos poner la lata de confit al baño maría. Esto nos facilitará la tarea de desgrasar los muslos.

Seguidamente, untaremos la bandeja del horno con la grasa de pato que hemos reservado y colocaremos en la base las patatas recién cortadas. Antes de meter las patatas al horno, añadimos un poco más de grasa por encima y los 2 o 3 dientes de ajo enteros.

El siguiente paso será introducir las patatas en el horno a 180° durante 10 minutos.

Pasados esos minutos, sacamos del horno e incorporamos el tomillo y el romero sobre la base de patatas.

Después añadiremos los muslos de pato cubiertos con algo de grasa. Mantenemos la misma temperatura, y dejamos en el horno durante 20 minutos.

*Consejo: Es importante ir rociando los muslos de pato con la propia grasa que exude para conseguir un toque crujiente.

Una vez transcurridos los 20 minutos, los muslos y las patatas estarán listos para emplatar y servir.